Pulga
Desde el primer instante en que lo vi sabia que era un ser especial. Aunque muy pequeño, me hacia sentir una gran alegria el poder mirarlo, lo cargué entre mis manos y lo nombré. Era mio. Mi amigo. Su piel seguia algo humeda pero no me dió asco. Se podia notar que no alcanzaria demasiada altura, siempre dicen que las mejores cosas del mundo vienen en pequeños paquetes, pensé, y sonreí. Pulga, ese era su nombre. Pelaje color miel con las patas y el pecho blanco, orejas grandotas como averiguando los secretos de una casa fria. Siempre atento a cualquier cosa que pasara por la casa, tirado en el patio donde le diera el sol, alegre cuando lo llamabas y si te encontrabas falto de ánimo se podria creer que hasta cierto punto te entendia, se sentaba a tu lado como escuchandote, mirandote pasivamente esperando a que soltaras una sonrisa y empezaces a jugar. Pulga era mi amigo, me río al pensar que tal vez el único que me recibia alegremente al llegar a casa, al menos él si se alegraba de mi regreso.
Hoy me arrebataron a mi amigo, a ese perro que alegre saltaba al ver cada mañana que salia de mi cuarto, el que se quedaba dormido por horas junto a mi en la cama, que aullaba cuando llovia y perseguia a los gatos del vecino. Se lo llevó una señora gorda que sonreia, estaba feliz. No quise ver su cara, no quiero saber quién se lleva a mi amigo, sólo lo vi a él antes de que saliera de mi puerta, con cara de asombro, de duda. “¿Por qué está señora me esta agarrando? ¿ Por qué me separan de mi hogar? ¡Yo estoy a gusto aqui!” pensé que diria, si pudiera hablar claro.
¿Qué estará haciendo ahora? ¿Lo estarán agarrando pesadamente un monton de niñitos imbéciles riendo mientras lo hacen sufrir? ¿Lo obligarán a comer o ladrar solo para tener un espéctaculo del nuevo juguetito que tienen? ¿Y que harán cuando se cansen? ¿Lo dejarán durmiendo en la azotea o en el patio durante las noches frias cuando se hallen aburridos de él? ¡Malditos! ¡Es mi perro! ¡Es mi amigo!
Es mi perro, mi Pulga y no lo quiero olvidar, tengo miedo de hacerlo, miedo de despertar mañana y no verlo al salir de mi cuarto, miedo de que en una semana, un mes, un año, ya me hallá olvidado de él.
Enero 27, 2009 a 3:38 am
Banda
Desde mi muy humilde hogar te mando los mejores deseos esperando que esto que sientes poco a poco sane, sé que será un hueco permanente en tu corazón pero a veces la vida es así y tú y yo lo sabemos no tengo más que decirte, al menos yo no sabría qué hacer si me quitaran a Dori, sé que es rebelde, destructora y hasta empalagosa pero en estos momentos de tanta soledad es la única que ha estado conmigo… aaaah bandita de verdad me siento muy triste por esto que te sucedió… cualquier cosa aquí estoy lo sabes… Te quiero
Enero 31, 2009 a 6:18 am
que buen cuento.
a alguien de noble korazon kisaz aga llorar.
kreo ke tngo frio el corazon( a de ser por la humedad de la lluvia en esta fria noche)
sige eskribiendo
nos vemos
Bitz…