Cada año podemos ver por las calles, en los vagones del metro y en muchos otros lados más, muestras de protesta contra las universidades del Distrito Federal. Y no dudo que así pase en las demás ciudades del mundo. El motivo de dichas movilizaciones se debe a que las escuelas de educación superior no admiten a muchos estudiantes.
Pero para tener un análisis adecuado debemos ver los distintos matices que tiene la problemática. Uno de ellos sería la selección de los alumnos. Por ejemplo, yo que soy estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México tuve que hacer un examen para poder ingresar a un bachillerato que forma parte de la universidad. Despues volví a ser seleccionado dentro de un proceso de acomodo para la licenciatura.
Mucha gente alega que este método es equivocado, que los estudiantes que ingresamos desde el bachillerato a la institución debemos volver a realizar un examen de selección para ingresar a la licenciatura. Sin embargo no toman en cuenta que primero se hace un examen para ingresar y despues se somete a un proceso de selección de carrera en el que si no se cumplen los requisitos de ingreso no se puede obtener la licenciatura que se busca. Es decir, al igual que los estudiantes ajenos a la universidad, nosotros somos doblemente seleccionados.
Creo que es este un proceso justo, ya que (y lo pueden confirmar muchos compañeros) el que en verdad se propone entrar a una universidad realmente lo logra. Sólo basta un poco de esfuerzo. Quiero dejar claro que no veo a los rechazados como gente mediocre que no le gusta estudiar, al contrario: admiro su dedicación y energia para salir a protestar en contra de un sistema educativo que en verdad es deficiente (generalmente hablando). Sin embargo insisto en que si quieren obtener un lugar deben poner un poco más de empeño en estudiar.
Por otro lado debemos tomar en cuenta que las universidades no tienen lugares extendidos al infinito. Tampoco pueden expandirse puesto que los concursos de seleccion precisamente sirven para ir moderando el flujo de profesionistas que se graduan cada año, y con eso evitar la “sobre-producción” (hablando cómo capitalista) de licenciados en las distinitas ramas. ¡Imaginen si esto no sucediera! Sería totalmente inservible un título que avalara estudios profesionales, puesto que habria tantos prefesionistas que la demanda de trabajo creceria al infinito y la oferta disminuiría a niveles abismales. Aunque esta condición no está tan alejada de la realidad.
Otra cuestión es el abandono a las instituciones educativas por parte de el gobierno federal. En méxico( sí, con m minúscula, ya que al referirme al país en su sector político no creo que le quede una m mayúscula, sería inmoral escribirlo así, además sería un engaño a mi mismo) no se apoya a la educación. Sólo importan por los intereses economicos y los sucesos de la farándula política. Sí el gobierno apoyará a la educación no necesitaria de inversiones privadas en las reformas de pemex (también en minúculas), ni mucho menos necesitaría de un tratado de libre comercio para sobrevivir. Pero la falta de educación es un probelma que lleva cientos de años arrastrandose y que nadie se preocupa por levantar.
Podriamos seguir enlistando las deficiencias de los sistemas educativos y políticos que tenemos, por desgracia, en el país. Pero ese no es mi punto. Lo que realmente quiero es justificar un poco el porque tantos alumnos no obtuvieron un lugar en las escuelas de nivel superior. Y lo hago de la siguiente forma: A lo largo de tres años de bachillerato y uno de licenciatura que he tenido el honor de pertenecer a la UNAM me he dado cuenta que no es tan importante entrar, sino que lo mas problemático, lo que en verdad requiere un gran esfuerzo es salir. Pero no sólo salir por salir. Lo importante es salir siendo competente, es decir dispuesto a COMPETIR contra los demás profesionistas que al igual que tú buscarán un lugar dónde laborar. Demostrar quien puede hacer mejor el trabajo. Sin embargo hay que tomar en cuenta esto: los estudiantes somos una elite, y es dificil entrar a estos sectores privilegiados, pero aun así se puede ingresar. Cómo elite, debemos tener la obligación de hacer un trabajo que no puede hacer cualquiera: un buen trabajo.
Asi que mi recomendacion a todos los estudiantes (rechazados y admitidos) es que cuando salgamos de la universidad, o cuando entren a ella, hagamoslo pensando en que es nuestra obligación cambiar este país deficiente del que ahora muchos rezagados se estan quejando ( y muchos admitidos también). ¡Sigan intentandolo amigos! Pero cuando entren, no olviden las responsabilidades que adquieren. Suerte.